Siempre me gustó la tecnología, pero el quiebre apareció cuando empecé a usar lo que veía en la facultad para proyectos reales. Lo que empezó como prácticas para materias terminó siendo el puntapié para armar webs y tiendas online que hoy están online y funcionando.
En este post cuento un poco mi camino: desde las primeras líneas de código, las noches probando cosas en local, hasta los primeros clientes que confiaron en mí para llevar sus marcas a Internet. También comparto algunos errores que cometí (como romper layouts con una actualización 😅) y qué herramientas uso hoy para trabajar más tranquilo.
Si estás estudiando algo relacionado a sistemas o programación y todavía no te animaste a dar ese salto a proyectos reales, quizá te sirva ver que no hace falta tener “todo resuelto” para empezar.


Me gustó cómo contás el salto de lo académico a proyectos reales. Muchas veces se ve la facultad como algo desconectado del trabajo y acá se nota que las materias pueden ser un buen laboratorio para probar ideas.
Interesante ver el detrás de escena de los primeros clientes y los errores de camino. Da una perspectiva más honesta de lo que implica empezar a ofrecer servicios web.